Protegé tus finanzas y evitá fraudes bancarios

Este boletín te explica por qué ocurren las estafas y cómo podés blindar tu dinero.

En los últimos meses se ha registrado un aumento alarmante de denuncias sobre cuentas bancarias o billeteras digitales vaciadas y préstamos fantasmas sacados a nombre de las víctimas.

Este boletín te explica por qué ocurre y cómo podés blindar tu dinero.

¿Por qué está pasando esto?

Los ciberdelincuentes no suelen “hackear” los sistemas del banco; en su lugar, hackean a las personas o aprovechan descuidos para tomar el control de sus identidades digitales. Las causas principales son:

  • Phishing y SIM Swapping: Te envían enlaces falsos (por SMS, WhatsApp o correo) que imitan a tu banco para que ingreses tus credenciales. En casos más graves, clonan tu tarjeta SIM (tarjeta de celular) para recibir tus códigos de verificación.
  • Préstamos “A un solo clic”: Muchos bancos ofrecen préstamos preaprobados de acreditación inmediata a través de la app. Si el delincuente accede a tu banca web, lo primero que hace es transferirse tus ahorros y, acto seguido, solicitar ese préstamo para vaciarlo también.
  • Robo o extravío del celular: Si tu teléfono no tiene un bloqueo de pantalla seguro o si usás la misma contraseña para todo, un delincuente puede entrar a tus aplicaciones financieras en cuestión de minutos.
  • Filtraciones de datos anteriores: Usar la cédula de identidad, fecha de nacimiento o combinaciones simples como contraseña facilita que bases de datos filtradas en internet sirvan para adivinar tus accesos. digital no solo es más cómodo, sino que garantiza que solo tú (o alguien con acceso autorizado) pueda desbloquear el equipo. Esto es vital para evitar que, en caso de robo, alguien acceda a tus aplicaciones bancarias en cuestión de segundos.

Guía de Prevención: Cómo proteger tu cuenta

1. Seguridad en tus Accesos (Lo básico indispensable)

  • Activá el Doble Factor de Autenticación (2FA): No te quedes solo con la contraseña. Configurá el reconocimiento facial (FaceID/Biometría) o apps de autenticación (como Google Authenticator) para entrar a tu banca móvil.
  • Contraseñas Fuertes y Únicas: Jamás uses tu fecha de nacimiento, número de cédula o secuencias como “1234”. La contraseña de tu banco no se debe parecer a ninguna otra que uses en redes sociales.
  • Bloqueo estricto del celular: Asegurá tu teléfono con PIN, patrón complejo o huella digital. Configurá el dispositivo para que no muestre el contenido de las notificaciones en la pantalla bloqueada (así no podrán ver tus códigos SMS de verificación sin desbloquear el teléfono).

2. Alertas y Monitoreo Activo

  • Encendé las notificaciones PUSH y SMS: Configurá tu app bancaria para que te envíe un aviso inmediato por cada centavo que se mueva, cada inicio de sesión y cada intento de compra.
  • Desactivá préstamos preaprobados (si el banco lo permite): En algunas entidades podés solicitar la baja o el congelamiento de la opción de créditos automáticos desde la app para evitar que los saquen por vos.

3. Conducta Digital Defensiva

  • Desconfiá por defecto: Los bancos nunca te van a llamar para pedirte pines, contraseñas, ni el token de seguridad. Si te llaman diciendo que tu cuenta está bloqueada y te piden datos para “solucionarlo”, colgá inmediatamente y llamá vos al número oficial del reverso de tu tarjeta.
  • Cuidado con los enlaces: Nunca entres a la web de tu banco a través de un link que te llegó por WhatsApp o correo. Escribí siempre la dirección oficial directamente en el navegador.

¿Qué hacer si sospechás que fuiste víctima?

Si notás movimientos extraños o perdés señal de celular de la nada (posible clonación de SIM):

  • Comunicate con el banco inmediatamente para bloquear temporalmente todas tus cuentas, tarjetas y accesos web.
  • Cambiá tus contraseñas desde un dispositivo seguro.
  • Realizá la denuncia formal ante la policía o la fiscalía especializada en Delitos Informáticos. Guardá capturas de pantalla de los movimientos y los mensajes sospechosos como evidencia.

Recordá: La seguridad absoluta no existe, pero los delincuentes siempre van a buscar el blanco más fácil. Si les complicás el acceso con biometría, contraseñas fuertes y malicia digital, tu dinero va a estar a salvo.